¡Funciona, ya lo creo que funciona!
Descubrí la magia de las marionetas celebrando los cumple de mis tres hijos y desde entonces, cuando de niños se trata, las llevo siempre conmigo.
En esta época tan digital es una delicia comprobar cómo “lo de siempre” funciona. Y por “lo de siempre” me refiero a “lo sencillo”. A un trozo de tela que con voz de falsete donde los niños se olvidan que eres tú la que habla o a un payaso haciendo…payasadas! Y …¡no solo funciona con los niños! Los mayores seguimos llevando nuestro niño interior que aflora en esos momentos disfrutando de lo lindo.
Así, los alumnos de 5 años del colegio Bernadette nos demostraron el pasado viernes que les gusta ayudar a los demás.
¿Cómo? Puesss… avisando al pirata Garrapata de la llegada del cocodrilo Danilo y, además, escribiendo cuentos solidarios para que “las tardes de hospital” de niños enfermos sean “diferentes”. Esto es posible gracias a la estupenda labor que realizan desde Saniclown los Payasos de Hospital como Caroto que no se quiso perder el poder darles las gracias a estos pequeños escritores como mejor sabe hacerlo: ¡a payasada limpia!