No les gusta que les llamen valientes pero lo son.
Dicen que “no les quedaba otra que echarle cojones a la vida” y “tirar palante”.
Pero no es así.
Siempre nos queda otra. Y no otra. Nos quedan miles de alternativas, actitudes y acciones que tomar. Y uno elige libremente cuál.
De modo que esta mañana en la presentación del libro Ángeles en zapatillas escrito por 22 mujeres valientes (porque sí, ¡lo sois!) en el que cuentan sus tejemanejes con el cáncer y cómo el deporte les ha ayudado a superarlo, a mí sí que no me ha quedado otra que devolverles el mérito que se quitan con su humilde mantra “no queda otra”. Porque ellas:
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Eligieron, pudiendo haber elegido bajar los brazos, levantar el puño a lo Escarlata O´hara.
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Eligieron, pudiendo haber soltado el otro lado de la cuerda, sostenerla y agarrarla fuerte.
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Eligieron, pudiendo haber elegido estar solas en esta lucha, creer en la fuerza del grupo.
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Y con esa cuerda que sostienen y agarran en sus entrenamientos junto con ruedas de camión, sentadillas, mancuernas, entrenadoras a lo teniente O´Neil y la fuerza del grupo VEnCE que es la familia que el cáncer les ha regalado; hoy pueden seguir celebrando la vida. Y nosotros con ellas.
Ángeles en zapatillas es el noveno libro presentado de la colección Momento Woman cuya semilla surgió de una idea loca de Diana Galán, una profe, entrenadora, jugadora de fútbol y mejor persona que no deja nunca de sorprenderme.
El grupo VEnCE surgió de una charla entre la Dra.Itziar Pagola y la Dra. Ana Ruiz donde se fueron sumando eslabones como Francisco Hidalgo, entrenador de VEnCE, convirtiéndose a día de hoy en una cadena necesaria para muchas personas.
Agradecer a la Universidad Europea y a su Fundación el apoyo que brindan al grupo y su colaboración en la presentación de este libro tan especial. Gracias también a Asun, nuestra maestra de ceremonias por esa fantástica mesa que, a pesar de ser rectangular, ha salido redonda y que tan buenos momentos nos ha hecho pasar a todos los allí presentes.
Y si la cosa va de retos frente a la vida, después de lo vivido ya no me cabe la menor duda de que mañana correré mi primera maratón como los Ángeles… en zapatillas (of course😉)
