Puente de mayo muy solidario: repartimos sonrisas en Burgos y Logroño

¡Qué ganas tenía de que llegara el puente de mayo! No fue todo “como lo había imaginado”, fue “mejor”. Salimos de Madrid el jueves después de desayunar. Ya casi llegando a Burgos, Dalia, nuestra profesora de inglés y anfitriona en Burgos, nos enviaba un “sms”: ¿Habéis llegado ya? Ellos, como nosotros, también ansiaban el tan esperado encuentro.

Llegamos con tiempo para dar una vuelta por el maravilloso casco antiguo de la ciudad, pasear a la orilla del río Arlanzón, admirar su magnífica catedral, recorrer sus plazas y  degustar parte de su gastronomía típica; eso sí, siempre con un ojo puesto en el cielo por si había que echar mano de los chubasqueros. Después de comer una llamada rápida a Dalia para ver dónde quedábamos. Al más “estilo cita a ciegas” acordamos vernos en la cafetería del Museo de la Evolución Humana. “Llevaré una cazadora azul.” “De acuerdo, yo voy de rojo y negro y con tres hijos y un marido como complemento”.

El encuentro de lo más cálido. Nos pusimos caras en ese momento pero con la sensación de conocer la parte esencial de cada una de nosotras desde hacía tiempo. Nos puso la llave de su apartamento en nuestras manos: “Nada de hoteles. Mi intuición me dice que sois de fiar” No hay palabras para agradecer que alguien que no te conoce, te abra las puertas de su casa sin pensárselo. Son estos pequeños detalles los que aportan ese “valor añadido” al Programa CEN con C  que hace que merezca la pena todo el esfuerzo que conlleva.

Tras asearnos un poquito y concretar el orden de intervención en la presentación del libro, llegamos a la nueva Biblioteca Pública de Burgos donde nos esperan los alumnos de 2º de la ESO autores del libro Our story is different, sus familiares, varios miembros de la comunidad educativa del Colegio Niño Jesús y una voluntaria de la ONG Entreculturas.

El acto fue ameno, entrañable, cercano y distendido. El broche de oro lo pusieron los propios autores que, por grupos, salieron a la palestra a contarnos por qué esta experiencia había sido “different” para todos ellos. Resaltaron por encima de todo el gran trabajo en equipo realizado que les había brindado la oportunidad de conocerse mejor y sobre todo, como apuntaban “nos hemos reído mucho”.

Mi benjamín Iván de ocho años fue el encargado de hacerles entrega de los ejemplares gratuitos como recompensa a su esfuerzo. Entre apretones de manos de lo más profesionales, risas típicas de la timidez propia de esta edad tan complicada que es la preadolescencia y las sonrisas de satisfacción fruto del trabajo bien hecho; como colofón final nuestra “foto de familia” para el recuerdo a la entrada de la Biblioteca. Aquí os la dejo:

Abrazos de despedida cargados de intenciones de volver a colaborar juntos y una cena rápida pusieron punto y final a nuestra visita a Burgos. El día siguiente prometía sorprendernos de nuevo en Logroño.

Llegamos a Logroño con tiempo también para visitar su casco antiguo pero el río Ebro nos invitaba majestuoso, sereno y altanero a pasear por su orilla, a contemplarlo desde el Puente de Piedra que forma parte del Camino de Santiago apoyados en su barandilla de hierro donde alguna pareja de enamorados había “sellado” su amor con un candado de hierro en el que se podía leer “te amo”. Con la guía de Pinchos y Platos Estrella en la mano buscamos un lugar donde reponer fuerzas antes de llamar a Raúl, Coordinador del Club Deportivo Bretón de los Herreros, para la presentación del libro solidario “Y comieron perdices…”.

Nos recibió Elena con una sonrisa que iluminaba su cara mientras me contaba que fue ella la que escuchó mi entrevista con Rocío Moreno de Kiss Fm. Raúl siempre ha tenido la ilusión de fomentar los valores solidarios entre los chavales y me pareció una idea estupenda la vuestra”. Entramos al polideportivo. Los gritos de los chavales, las carreras, los botes de los balones y las voces de sus entrenadores cesaron por unos instantes para hacer de ese espacio tan lleno de movimiento un lugar idóneo para contar un cuento: El cuento de los Cuentos Escritos por Niños. Sentados formando un semicírculo y arropados por sus familiares, los niños escucharon con suma atención “nuestro cuento”. Ese que tantas y tantas veces hemos contado y que no nos cansamos de contar nunca. ”Érase una vez una profesora de lengua llamada María…” El cuento dio paso a la portavoz de Unicef que les contó a los chicos con grandes pinceladas para no aburrirles con estadísticas ni números, la suerte que tenían de poder sencillamente VIVIR, agradeciéndoles el gesto de solidaridad al haber pensado en Unicef como causa solidaria donde destinar la recaudación, por modesta y humilde que fuera, a ayudarles a salvar VIDAS.

Tras la entrega de los ejemplares la fotografía de familia no se hizo esperar. Aquí la tenéis:

Y esto fue todo. Mis tres hijos pudieron echar un partido amistoso de baloncesto antes de meterse de nuevo en el coche rumbo a Madrid por eso de “estirar un poco las piernas”, partido que les permitió conocer a chavales estupendos. Y eso, no me cansaré de repetirlo, es lo que hace “different”, especial y único a nuestro Programa CEN con C:

LA MAGIA DE UNIR PERSONAS.

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