HOMENAJE A LA FIGURA DEL ORGANIZADOR

Presentar un libro en un colegio no es cualquier cosa.

No se trata de repartir el ejemplar de regalo sin más, como si de una circular informativa se tratase.

El “momento” de la presentación debe de ser inolvidable para todos y cada uno de los presentes, por eso hay todo un protocolo con un por qué para cada una de nuestras acciones.

Primero les recordamos su causa solidaria, esta mañana para l@s alumn@s de 4 años, 3º, 4º y 5º de primaria del CEIP Amadeo Vives, AYUDA EN ACCIÓN era la suya.

En segundo lugar les informamos de que la entrega de los libros va a ser uno a uno y que el primer alumno en recibirlo no va a tener el privilegio de poder ojearlo antes que el último. A esto lo llamamos RESPETO. Por eso les pedimos que cuando lo reciban lo dejen sobre su regazo para continuar con sus manos libres. Y nuevamente esto también tiene un por qué….

El motivo no es si no otro que el poder aplaudir la entrega del resto de los compañeros como hicieron con él o ella.

Porque… ¿a quién no le gusta que le aplaudan por su esfuerzo aunque su motivación no fuera esa? ¿A quién no le gusta que le reconozcan el trabajo bien hecho?

A veces, cuando las cosas llegan “fáciles” nos olvidamos demasiado rápido de quién estuvo detrás organizando, supervisando, dedicando su tiempo en beneficio de otros….Esto lo evidencio a veces con l@s niñ@s cuando, tras haberles hecho entrega a cada uno de su libro de regalo, les pregunto si todo lo han hecho solos, si no recuerdan haber recibido ningún tipo de ayuda:

“¡El cuento lo he escrito yo solito! Incluso lo he pasado yo al ordenador!”

“¡No, todo lo hemos hecho nosotros solos!”

En ese momento l@s profesor@s y una servidora intercambiamos una sola mirada que lo dice todo…

“Ya… ¿Y nadie os ha recordado que teníais que enviar el cuento, o hacer el dibujo, o entregar la autorización? ¿Nadie los ha revisado ni se ha encargado de organizar todo el material…?”

“Ah! Sí! ¡Nuestr@ pfrofe!”

“¿Y se merece también un aplauso y un libro de regalo?”

La respuesta (salvo algún grupo-tipo-graciosillo-de-estoy-en-la-edad-del-pavo-y-no-me-he-enterado) no se hace esperar: “¡¡¡Síiiiiiiiiii!!!”

Y el aula estalla en aplausos que llevan en volandas al profe en cuestión a recoger su ejemplar visiblemente emocionad@.

Y es que el reconocimiento emociona, más aún cuando llega de parte de los tuyos.

En todos los entornos familiares, de amigos, profesionales, deportivos, culturales, sociales…siempre hay “un organizador”. Es esa persona que tira del carro, que propone, que se ilusiona, que “hace cuando los demás no hacen”, que “se mueve cuando los demás siguen inmersos en su cómoda quietud”; esa persona que los demás cuando la miran piensan “si en el fondo le encanta organizarlo todo, dejémosla que disfrute…”

Pero no nos damos cuenta del verdadero valor de esa figura porque “todo nos llega fácil”, porque todo nos llega ya hecho y no hemos tenido que mover un dedo para que, como por arte de magia, surja un  evento familiar para reunirse toda la familia, o una nueva reunión de amigos, o una despedida para el compañero de trabajo que se va, o que más de mil personas corran en una carrera solidaria, o que podamos asistir a una obra de teatro benéfica, o se done dinero a una causa solidaria gracias a una tómbola…

Y como todo nos resulta tan “fácil”, no sabemos valorar ni el tiempo ni el esfuerzo que hay detrás de “ese organizador-que-lo-hace-porque-disfruta-y-no-le-supone-ningún-esfuerzo”.

Hoy me gustaría agradecer a esos organizadores anónimos que están en todas partes su labor y decirles que no se desilusionen si “los demás” no saben valorarles como se merecen porque la verdadera valoración parte de uno mismo, de esa satisfacción personal del trabajo bien hecho y, si el elogio externo llega, bienvenido y agradecido pero si no llega, que no sea motivo para “dejar de hacer cuando los demás no hacen”.

En especial me gustaría dedicarle unas palabras de agradecimiento desde este blog a Fernando. Amigo de mi padre donde los haya que ayer organizó una comida con su grupo de amigos “andarines” al que estuvimos invitados sus hijos y su mujer para recordarle ahora que ya no está con nosotros. Gracias por emocionarme con tus palabras de cariño hacia mi padre, otro “organizador” nato. Si de algo me siento especialmente orgullosa es de haber heredado de él su espíritu organizativo que tantas satisfacciones me ha reportado (y me sigue reportando) en mi vida.

Como este mensaje escrito, sin que yo lo supiera, en la pizarra por unas alumnas que me han dicho “te hemos dejado escrito una cosa…” o la enoooorme fila de chicos y chicas que se ha formado en un abrir y cerrar de ojos cuando a uno de los alumnos se le ha ocurrido ofrecerme su ejemplar de regalo para que se lo dedicara…

Me despido hasta mañana que continuaremos reconociendo esfuerzos personales públicamente a aquellos que, sencillamente, SE LO MERECEN.

Aquí os dejamos con las fotos de familia y las portadas de sus libros.

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2 thoughts on “HOMENAJE A LA FIGURA DEL ORGANIZADOR

  1. Habría que crear un “Premio Cervantes” especial, titulado “Premio Cervantes Jr”, para premiar a los futuros Premios Cervantes que, seguro, alguno saldrá de esa siembra tan maravillosa que estás (estáis) haciendo.
    Un abrazo fuerte.

    • Gracias Pedro, tienes toda la razón…más de una y más de dos veces pienso que algún día tendré el honor de haber sido la primera persona en publicarle un cuento a un “Premio Cervantes, Planeta…” o vete tú a saber qué nombre llevan los premios literarios en un futuro 🙂

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