¿PRÍNCIPES DE SANGRE AZUL…? ¡NI UNOENTRECIENMIL!

A la espera de la “ola de frío”, hoy nos ha recibido una “ola de calorcito” envuelta en 51 niños y niñas de cinco años y sus dos profes en la biblioteca del CEIP Pablo Sarasate.

Digo “nos” porque Eduardo, el-papá-de-una-médula-para-Mateo de la Fundación Unoentrecienmil, me acompañaba en nuestra última visita de sensibilización de este curso 2015-16.

Primero ha habido que asegurarse de que estaban todos receptivos con un sencillo juego de percusión “de andar por casa”. Y sí, lo estaban. Receptivos y dispuestos a absorber como esponjas nuestro Cuento de los Cuentos Escritos por Niños y también generosos, muy, muy generosos a la hora de aportar sus propios comentarios a todo lo que iban escuchando…

Pues un día…

Mi mamá también

Yo una vez…

Como mi padre…

Y para comentario el de uno de estos peques cuando Marta,  una de las profes, les contó que sus cuentos iban a servir para conseguir moneditas y así poder ayudar a otros niños…

Pero seño, los niños no podemos trabajar, eso está prohibido…sólo trabajan los mayores para ganar dinero y comprar cosas…

¡Quién me iba a decir a mí que CEN con C podría verse, a los ojos de unos niños, como un trabajo de explotación infantil…! Para que luego pensemos que la realidad es siempre obvia…

Y para anécdota también el comentario de otro de los pequeños cuando Eduardo les contaba que la leucemia era una enfermedad de la sangre… Lo que él no se esperaba, ni yo tampoco, es que estas “esponjas” habían estudiado en el primer trimestre el cuerpo humano…

¿Pero la enfermedad de qué sangre? ¿de la roja o de la azul?

Eduardo se ha ido a lo “obvio”…

¿La azul de los reyes quieres decir?

Esta vez ha sido Susana, la otra profe, la que nos ha aclarado el malentendido…

Se refiere a la sangre desoxigenada de las venas para distinguirla de la oxigenada que circula por las arterias…

¡Anda! ¡Una vez más…. “obvio”!

Afortunadamente estos pequeños a pesar de no creer que la sangre azul sea algo exclusivo de la realeza…desbordan entusiasmo y creatividad por todos y cada uno de sus poros…¡por algo nos han demostrado hoy que son auténticas esponjas con un gran corazón!

Eduardo ha recalcado lo importante importantíiiisimo que es que seamos donantes de sangre y de médula…que es algo sencillo, que no duele ni tiene consecuencias negativas y que puede ser muy beneficioso para todos.

Sé por experiencia que el “problema” no suele ser donar sangre o médula, si no “donar nuestro tiempo” para hacerlo…Ese preciado tesoro que no valoramos lo suficiente a menos que, como me comentaba Eduardo:

Después de pintarnos tan mal el futuro de Mateo con un mes de vida, ahora que ya casi tiene cuatro años y que va al colegio, te puedo asegurar que para nosotros CADA DÍA ES UN REGALO.

Una vez más gravemos a fuego en nuestra mente este sencillo mensaje tan complicado de tener presente en nuestro día a día.