PON TU MÓVIL EN “Modo África” Y EMPIEZA A VALORA LO QUE ya TIENES

Coge tú móvil y vete a AJUSTES. Una vez allí selecciona la opción “Modo África”.

Si no la encuentres y solo tienes las básicas de: Apagar, Reiniciar o Modo avión; no te preocupes. Después de leer lo que te voy a contar, tu móvil quedará perfectamente actualizado…

Ángel, Presidente de Educación y Deporte para un mejor futuro, tenía claro su objetivo: poner a los alumnos de 5º de primaria del CEIP Pinar Prados en “Modo África”.

Ángel Manzano es el Seleccionador Nacional de Madagascar. Llegó a esta preciosa isla, la cuarta más grande del mundo, con la intención de colaborar con el baloncesto y la Federación como algo puntual. Pero para cuando se quiso dar cuenta,  lo “puntual” se convirtió en algo “permanente”.

Ángel se adaptó tan rápidamente al “Modo África” que enseguida se le quedó instalado en el software de su corazón y ya no hubo forma de desinstalar la nueva actualización.

Vivir la vida en “Modo África” es asumir que el 80% de la población de Madagascar vive por debajo del umbral de la pobreza, donde las familias no tienen acceso a derechos tan básicos del ser humano como son: tener una vivienda digna, educación, sanidad y una buena alimentación.

Para poner operativo el “Modo África” con los chicos y chicas del CEIP Pinar Prados, lo primero que hizo Ángel fue pedir voluntarios para dibujar en la pizarra la localización geográfica de  Madagascar. Luego les explicó que, a pesar de estar muy cerca de la costa sureste del continente africano (antiguamente la isla estaba unida a él), Madagascar tiene una gran influencia asiática. Y seguidamente les retó a vivir durante un rato en “Modo África”. Para ello la clase se dividió en cuatro grupos, y cada uno tuvo que “buscarse la vida” para construir un balón con los materiales que encontraran en el aula.

Aquí tenéis el resultado del trabajo en equipo:

Ya con “el mejor balón de baloncesto” en las manos, la clase se transformó en un campo de baloncesto con canastas incluidas donde se disputaron varios partidos de 3×3. La diversión fue unánime, tanto por los propios jugadores como por los espectadores que estaban deseando que llegase su turno para saltar a la cancha.

Con este sencillo juego los chicos reconocieron habérselo pasado en grande ¡sin nada electrónico en sus manos!

Ya después del partido, Ángel sentó a su equipo en el suelo para hacer un repaso de lo aprendido y vivido. Todos coincidimos en lo afortunados que somos por “tener” tantas cosas…comenzando por la salud, continuando por una familia, casa digna, educación y más de un plato de comida al día. Pero también todos coincidimos en lo poco que valoramos todo lo que tenemos poniendo siempre nuestro foco de atención en lo que “no tenemos”.

Ángel nos contaba que Madagascar es la isla de la sonrisa y de la alegría porque partiendo de umbrales de pobreza tan bajos, de cualquier cosa hacen una fiesta.

¡Ni qué decir tiene de casos como el de Samara o Tantely! Un chico y una chica de once años que hoy disfrutan jugando al baloncesto con el compromiso de ir a la escuela y la alegría de tener asegurado, al menos, un plato de comida al día.

“Estamos comprobando que el tremendo tirón del baloncesto sirve para mejorar la educación de muchos niños, multiplicar su ilusión por la vida y motivarles a seguir en el sistema educativo más tiempo que lo habitual allí” – dice Ángel en la web de Deporte y Educación para un mejor futuro.

Ahora que tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina, donde parece que se acaba el mundo si no consumimos, gastamos, comemos y bebemos como si no hubiera un mañana…quizás es el momento de detenernos por un segundo y poner nuestro móvil en “Modo África” para ver si la alegría y las sonrisas afloran a nuestras vidas con todo lo que YA tenemos.

¡FELICES FIESTAS A TODOS!

¡OS DESEO UN AÑO CARGADO DE ILUSIÓN QUE OS PERMITA ENAMORAROS DE LA VIDA CON

SUS DÍAS LLENOS DE SOL Y

SUS DÍAS CON NUBARRONES!

El CEIP AMADEO “Vive” la AYUDA mediante la ACCIÓN

“A ver chicos – pregunta Marta, miembro de la Ong AYUDA EN ACCIÓN a los alumno@s del CEIP Amadeo Vives – ¿cuántos días pensáis que ha llovido en Madrid en este mes de noviembre…?”

Hablar sobre la importancia del agua, de las imperfecciones del ser humano y del deseo de construir un futuro mejor, hoy me lleva hasta un cuento “con mensaje” escrito por Francesc Amalfi (pseudónimo de Francis Miralles).

LA TINAJA AGRIETADA

Un portador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón; sin embargo, la vasija rota llegaba sólo con la mitad del agua. Durante dos años completos diariamente sucedía eso. Por supuesto, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía muy mal porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía era su obligación.

Después de dos años la tinaja quebrada habló al aguador así:

-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo, porque debido a mis grietas tú sólo puedes entregar la mitad de mi carga y solamente obtienes la mitad del valor que deberías recibir.

El aguador le dijo compasivamente:

-Cuando regresemos a casa, quiero que te fijes en las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Eso hizo la vasija y, en efecto, vio que muchísimas flores hermosas crecían a lo largo del camino. Aun así, la tinaja se sentía apenada porque al final sólo quedaba dentro de sí la mitad de agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces:

-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello: sembré semillas de flores a lo largo de todo el camino por donde vas y todos los días las has regado, y en esos dos años yo he podido recoger estas flores. Si no fueras exactamente tal como eres, con todas tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esta belleza.

***

Si crees ser una vasija perfecta porque vives en un mundo aparentemente perfecto, donde tus necesidades básicas están más que cubiertas, tienes acceso a los principales derechos de la vida y las palabras pobreza, exclusión y desigualdad te incitan a mirar hacia otro lado…mira por favor hacia el lado de tu camino y observa lo árido y seco que está. ¿De qué sirve creerse perfecto o mejor que los demás, tener y transportar más agua que los demás si no eres capaz de compartir ni una sola gota…?

Afortunadamente en el mundo existen muchas vasijas imperfectas con grietas bellísimas por las que se van escapando gotas de agua que van generando vida a su alrededor. Vasijas imperfectas materializadas en personas como Inma o Marta de AYUDA EN ACCIÓN

que ayer se desplazaron conmigo hasta el CEIP Amadeo Vives para explicarles a los alumnos de 4 años, 3º, 4º, 5º y 6º de primaria la importancia de poder tener todos una  vida digna en la que el agua cobra vital importancia.

Lo cierto es que nos quedamos las tres gratamente sorprendidas al comprobar el nivel de concienciación de los alumnos del centro no solo sobre el tema del agua…

-Y no hay que gastar mucho papel porque si no hay que cortar más ramas a los árboles y les hacemos daño porque les duele – apuntaba Leo, un niño encantador de tan solo 4 añitos.

Los más mayores tampoco se quedaron atrás cuando Marta e Inma les preguntaron qué era para ellos una Ong, qué entendían por una vida digna o qué concepto tenían de palabras como cooperación, voluntariado o igualdad.

Para todo ello echaron mano de la imaginación…

A los más “peques” les invitaron a colorear los dibujos que ellos pensaban que necesitaban agua;

con los grupos de 3º y 4º consiguieron que, mediante la mímica, nos regalaran puestas en escena tan originales como las de ver crecer un campo de cereales en cinco segundos, o contemplar una lavadora gigante donde la ropa daba vueltas y vueltas sin parar;

y ya con los más mayores de 5º y 6º les sometieron a una batería de afirmaciones sobre el agua donde, con tarjetas de color verde y rojo, tenían que responder si eran falsas o ciertas…

Lo único cierto de la mañana de ayer fue lo bien que lo pasamos y cómo, a pesar de comenzar las charlas con el abrigo puesto por el frío que hacía, estos fantásticos chicos y chicas nos hicieron entrar en calor rápidamente con su entusiasmo y sus ganas de querer compartir el agua que llevan dentro (como dijo Marta, somos un 60% agua) sacándole partido a las adversidades.

Gracias chic@s por vivir y materializar vuestra AYUDA EN una ACCIÓN tan bonita y solidaria como la de escribir cuentos con corazón.

LA PRINCESA QUE PERDIÓ LAS PALABRAS

Retrocede por un momento a tu infancia, en torno a los 4-7 años. Vives en casa con tus padres y tus hermanos. Te gusta ir al colegio porque aprendes jugando, tienes muchos amigos y las heridas se curan con un beso de mamá.

Un día te acuestas y cuando te levantas te apetece mucho desayunar tus cereales favoritos. Pero el cajón de tu cabeza donde sabes que se encuentra la palabra “cereales” está cerrado y no eres capaz de abrirlo. Tu madre no sabe lo que quieres y cuando te habla ¡su voz no te llega como antes! ¡No comprendes lo que te dice!

Y así un día tras otro, vas encontrándote más y más cajones cerrados dentro de tu cabeza. Además, durante la noche, tu cerebro presenta una actividad eléctrica anormal que le impide al sueño que recuerdes lo aprendido durante el día, por lo que cada día te resulta más y más difícil comunicarte con los demás.

¿Puedes imaginarte cómo te sentirías…?

En España cerca de 40 niños podrían responderte sin dudarlo…eso sí, si tuvieran acceso a los cajones de las palabras que ellos saben que están en su cabeza pero que, por mucho que lo intentan, no pueden abrirlos.

Estos niños padecen una de las casi 7.000 enfermedades raras que afectan al 7% de la población mundial, el Síndrome Landua-Kleffner. Ellos no saben que “lo suyo” es una epilepsia infantil pero sí saben lo que provoca… una pérdida de lenguaje que les dificulta el habla, la comprensión y por ende su relación con los demás.

Celia es una niña de los 40 casos mencionados. Celia tiene hoy 11 años y, según contaba su madre a los alumnos del CEIP Bellas Vistas, fue a la edad de 6 años cuando recibió el diagnóstico definitivo. Al principio Mª Carmen, que así se llama esta madre coraje, se sintió desamparada, impotente y sola. Pero fue por poco tiempo.

Ella buscaba respaldo, apoyo, orientación, unión y la oportunidad de compartir experiencias; por eso buscó a otras personas con la enfermedad de su hija y creó la Asociación Landau-Kleffner.

Han sido muchas las preguntas que han surgido tras la lectura del cuento escrito por Alba, su profesora de grafología y lenguaje en el Centro Dionisa Plaza. Un cuento que lleva por título La princesa que perdió las palabras. Un cuento donde sus protagonistas ¡existen de verdad! Donde esa princesa cobra vida en el cuerpecito de Celia, el papel de la reina buena y sabia lo protagoniza a diario su madre Mª Carmen y el joven mago que está buscando la cura, es un neuropediatra llamado Víctor Soto que trabaja en la Fundación Jiménez Díaz.

Hoy hemos tenido la oportunidad de acercar una realidad muy poco conocida a las vidas de los alumnos de 5 años, 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º de primaria del CEIP Bellas Vistas y a sus “profes”.

Todos han salido hoy del teatro de su colegio con un objetivo claro: escribir un cuento maravilloso para poder ayudar al joven mago a encontrar la cura para Celia y los demás niños que padecen esta enfermedad tan rara.

A la salida, con este frío polar que te cala hasta los huesos, se nos ha derretido el corazón cuando un grupito de tres niñas han llamado a Mª Carmen. Ella se ha parado y yo he continuado caminando junto a Alba. Cuando me he dado la vuelta he visto a una de las niñas abrazada a Mª Carmen en un abrazo laaaaargo y sentido.

– ¿Os conocíais de antes? – le he preguntado.

– No, pero quería que le diera ese abrazo a Celia de su parte- me ha respondido con una sonrisa que, estoy convencida, le habrá durado el resto del día.

Esos abrazos espontáneos no tienen precio. Siempre digo que no hay terapia mejor que un abrazo. El otro día, sin ir más lejos, leí un pequeño artículo sobre qué regalar estas Navidades y su propuesta me cautivó tanto que aquí os la dejo:

¿Y si solamente nos regalamos un abrazo?

 

 

FIBROMIALGIA: LEE Y FLIPA, A VER SI AHORA TE QUEJAS…

“Ha sido flipante “profe” – le decía un alumno a su profesora mientras le daba un abrazo espontáneo.”

Pues sí, la verdad es que no encuentro una palabra más acertada… ¡flipante!

Soy madre de tres hijos y sé lo que se siente al encadenar muchas noches sin dormir, cuando divides a la población mundial en solo dos rangos: los que duermen del tirón y los que no, sé lo que es llorar de puro agotamiento, sé lo que es un dolor de espalda o de cabeza pero también sé que todo eso se pasa…que son etapas de la vida cuando se te juntan tres criaturas pequeñas. Pauli, Manoli y Elena, sin embargo, saben que todo eso NO SE PASA. Que van a tener que convivir con el dolor, el cansancio y sus ojeras el resto de sus vidas.

Como les explicaba Toñy (Directora de Proyectos y Relaciones Externas de AFINSYFACRO) a los alumnos de 2º, 3º y 6º de primaria del CEIP Antonio Hernández, la fibromialgia es una enfermedad que viene para quedarse. En otras palabras: no tiene cura. Su sintomatología, como ya la hemos adelantado, la ha resumido muy bien una de las alumnas en tres palabras: dolor, cansancio y ojeras. Solo tres palabras que te cambian la vida, como apuntaban las tres afectadas por la enfermedad.

¡Flipante, sí señor! Tanto que, la mañana de ayer viernes, Pauli, Manoli, Elena (Presidenta, Vicepresidenta y socia de AFINSYFRACO) no dieron abasto para poder resolver toooodas las dudas que la curiosidad por la enfermedad de la “fibromialgia”, suscitó entre los futuros escritores solidarios…¡y una servidora! Porque he de reconocer que estábamos TODOS totalmente “flipados” y enganchados a lo que allí nos estaban contando.

Pauli,  Manoli  y Elena fueron tremendamente generosas con nosotros al permitirnos colarnos en sus vidas para acercar a las nuestras una realidad de la que poco o nada conocíamos.

En los tres casos nos llamó la atención el largo periodo de tiempo transcurrido desde que comenzaron a padecer sus síntomas hasta que, finalmente, les diagnosticaron la enfermedad. En torno a diez años de no saber, de ir a muchos especialistas, de “¿me estaré inventando lo que me pasa”, de querer y no poder, de mucha incomprensión por parte de familiares y amigos, de rabia, de impotencia, de soledad…de mucha soledad.

“Para mí fue una liberación el poder ponerle nombre a lo que me pasaba – nos contaban tanto Pauli como Manoli.”

“En cambio a mí no me sirvió de mucho porque no quise aceptarla, no la comprendía y me resistía a ponerle nombre sin más – añadía Elena desde su experiencia.”

Las tres, a pesar de la enfermedad han sido madres. Pauli y Elena recuerdan haber sido personas especialmente activas antes de que la fibromialgia llegara a sus vidas. Manoli, sin embargo, cree que la enfermedad siempre estuvo ahí porque no recuerda ni un solo día de su vida en que no haya tenido dolor o sentido cansancio y fatiga.

Pensadlo por un momento…no recordar ni un solo día de tu vida en el que el dolor no haya estado presente …

“No sabéis lo que daríamos por tan solo media hora de no sentir dolor” – decía Pauli que ahora ya es abuela y muchas veces le gustaría coger a sus nietos más de lo que su enfermedad se lo permite.

“Y lo que es peor”- nos seguía contando Pauli. “Hay muchas personas que no comprenden nuestra situación y deciden irse de nuestras vidas”.

 Con ellas hemos aprendido que la fibromialgia:

-No es contagiosa.

-No se sabe por qué llega a las vidas de las personas (especialmente mujeres).

-No se sabe si afecta también a los animales (pregunta de una de las alumnas a la que quizás comience a preocuparle el hecho de que su mascota ya no tenga tanta energía como antes).

-Es difícil de aceptar por parte del enfermo y de los familiares y amigos del enfermo porque “no se ve”.

-Es muy amiga de la baja autoestima por lo que la depresión planea continuamente sobre las cabezas de quien la padece.

– No se puede curar pero sí se puede mejorar la calidad de vida de la persona que la padece ejercitando los músculos, llevando una buena alimentación, aprendiendo a gestionar las emociones, entrenando la mente, sociabilizando con familiares y amigos siguiendo una rutina bien establecida…

Y LO MÁS, LO MÁS IMPORTANTE…

Hemos aprendido que la fibromialgia hace fuertes a las personas. A pesar del dolor, del cansancio y de las ojeras. Porque la lección que ayer nos dieron Pauli, Manoli y Elena subiendo y bajando las escaleras del colegio, permaneciendo de pie respondiendo a tooooodas nuestras preguntas cuando:

“Es muy triste haber sido una persona super activa y darte cuenta de que como mejor te encuentras es estando sentada- como nos contaba Elena.”

Las convierte, no solo en mujeres fuertes si no, en HEROÍNAS.

Y no, no vayáis a pensar que nos lo pintaron todo de color rosa. Ayer viernes sí, ayer llegaron las tres estupendas de la muerte  al colegio…al menos por fuera. Guapísimas ellas, con su maquillaje y una sonrisa de oreja a oreja. Pero…hay días y días..

“Porque aunque conoces bien la rutina que te conviene, esa de mirarte al espejo por las mañanas y decirte lo maravillosa que eres para después pintarte el ojo…hay días en que no te apetece nada maquillarte y no lo haces. Días que te sientes encorvada y te da miedo salir a la calle por temor a que te vean los vecinos o te encuentres con alguien conocido con el que, sencillamente, no estés de humor para hablar con élnos confesaba Elena.

Por eso, a pesar del frío de esta mañana de sábado, quiero abrir de par en par la ventana que me permite llegar hasta vosotros un día más. Y lo hago dejando a un lado a mi “yo pequeño”, a mi “ego”, a ése que me susurra al oído todos los días que tengo motivos para quejarme porque las cosas no suceden siempre como yo quiero ni las personas actúan siempre como yo espero, a ése que me anima a juzgar a los demás y me impide disfrutar de todo lo que soy y de todo lo que tengo… para poder abrazar y escuchar a mi “yo grande”, a mi “alma” y agradecerles de corazón a Pauli, Manoli y Elena, en nombre de todos los que ayer pudimos compartir sus experiencias, que fueran capaces de regalarnos por unas horas SU MEJOR VERSIÓN.

¿Y tú?

¿Vas a ser capaz HOY de regalarte a ti y a los tuyos la mejor versión de ti mismo?

¿Tienes más motivos para quejarte que para estar agradecido?

¡FELIZ FIN DE SEMANA!