EL GRAN PODER DE LA ERRATA

“Una persona que nunca cometió un error, nunca intentó nada nuevo.” Albert Einstein.

“Vaya, no se han dado cuenta  y me han dado un dibujo en horizontal para la portada y las cubiertas van en vertical…”

Y de un aparente “error” ha salido algo precioso y “novedoso”. Por primera vez los cuentos de primaria han seguido un formato en apaisado, reservado hasta le fecha solo para los libros de infantil.

“He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces han confiado en mí para tomar el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y por eso he tenido éxito.” Michael Jordan

Hemos publicado libros con erratas: en los prólogos, en los cuentos, en los nombres y apellidos de los autores, en el nombre del colegios…

Hemos publicado libros donde faltaba el cuento de un niño o la dedicatoria de una niña.

Hemos publicado libros con cuentos cuyo autor no era el que aparecía escrito, cuentos de hermanos de diferentes cursos intercambiados entre sí,  han aparecido dibujos de un niño en el cuento de otro, o cuentos donde faltaba el dibujo…

Hemos publicado cuentos cuyas hojas se caían al abrirlos o libros cuya portada no se correspondía con su interior…

La cadena de supervisión formada por CEN con C, l@s profes, las familias y la imprenta hemos fracaso una y otra vez en el intento de que toooodo saliera perfecto y por eso hemos tenido éxito. Pues si hoy echamos la vista atrás:

-Hemos publicado 258 libros en 41 centros educativos distintos.

-Hemos regalado 9.678 libros.

-Hemos donado 16.113 euros repartidos entre 47 causas solidarias.

Por eso, cuando esta mañana he entrado en el aula de 4º de primaria del CEIP Los Ángeles, para darle a María, mi profe pionera como prologuista en este proyecto allá por el 2009, los originales de los dibujos que se me había pasado entregarle;  no he podido cuanto menos que sonreír… Estaban leyendo por turnos el libro en voz alta. Habían comenzado por el prólogo. Un prólogo que, conociendo a María, revisó una y mil veces antes de enviármelo. Un prólogo que yo también leí mientras lo maquetaba. Un prólogo que María volvió a revisar para darle el visto bueno antes de enviarlo a imprenta y…que, a pesar de todas las revisiones citadas, ha sido publicado con alguna que otra errata.

Y he seguido respirando pausadamente cuando, tras la entrega de los libros regalados a l@s alumn@s de 2º primaria del CEIP Ágora en Brunete, que como el CEIP Los Ángeles colabora también con la Asociación Bir Lehlu, Claudia ha venido a mostrarnos apesadumbrada que la dedicatoria que aparecía en su cuento no era la suya… Porque en mis comienzos este tipo de erratas me dejaban sin respiración, me entraba un sudor frío por todo el cuerpo y se me encogía el estómago “había fallado o, mejor dicho, le había fallado a ese pequeño o pequeña y no me lo podía perdonar”. Por muchos momentos mágicos que hubiera creado ese día, por much@s niñ@s content@s que llegaran a sus casas con su cuento “bien publicado” no era capaz de disfrutarlo por el terrible sentimiento de culpabilidad que me llevaba conmigo ese día a casa…

Pero la vida, la mejor escuela para aprender sin lugar a dudas, me ha demostrado que “todo va a ir bien porque nada, nunca, es tan grave como parece”.

Recuerdo el comentario de una madre cuando su hijo fue víctima de una de nuestras erratas: donde debía aparecer el título del cuento aparecía la plantilla “título del cuento”. ¡Le pareció de lo más original! Le quitó hierro al asunto enseguida y me dio las gracias porque así, cada vez que su hijo viera esa errata, recordaría que la vida no es perfecta, que las cosas no siempre suceden como uno espera y que hay que saber gestionar bien esos “errores” para aprender siempre algo…

Si el plan A nos falla sabemos que tenemos de la B al Z para encontrar la mejor solución: o bien volvemos a hacer una pequeña tirada para incluir el cuento que faltaba con una dedicatoria sorpresa para compensar el mal rato del autor, o los padres corrigen la errata directamente en los ejemplares de sus hijos, o se devuelven los libros a imprenta para que peguen bien las páginas…

Recuerdo que mi querida abuela siempre me decía, cuando le contaba llorando mis penas apoyando mi cabeza en su regazo, con ese acento andaluz tan especial:

“Niña, no te apuré ma..en esta vida to tiene solusión meno una cosa …”

Por eso hoy me llevo bien colocado el disgusto de Claudia porque sé que no es tan grave como parece y que alguna solución encontraremos.

Y ese llevarlo “bien colocado” me permite poder disfrutar de una mirada muy especial, la de Mª Ángeles, una de las profes del CEIP Ágora que llevaba años detrás de participar en este proyecto y que por fin,hoy, ha visto cómo su sueño se hacía realidad…sus ojos transmitían una gratitud infinita con una mezcla de incredulidad que he podido confirmar cuando al despedirse de mí me ha dicho:

“Gracias por todo…creo que todavía no lo he digerido…”

Aquí os dejo imágenes que valen más que mil palabras… ¿quién dijo que para leer había que estar sentado? Esta mañana he visto niñ@s leyendo de pie, andando, tumbados, recostados y sí, sentados también.

Y sus portadas:

Mañana toca descanso pero el día 2 de mayo, aprovechando que es festivo en Madrid, me iré hasta el CEIP Los Arenales en Segovia que sí tienen cole para entregarles sus libros en apoyo a la Asociación de Alzheimer de Cantalejo.

Pues eso “abueli”, ¡que viva el gran poder de la errata! Esta vez mi cierre y mi recuerdo van para ti estés donde estés.

HOMENAJE A LA FIGURA DEL ORGANIZADOR

Presentar un libro en un colegio no es cualquier cosa.

No se trata de repartir el ejemplar de regalo sin más, como si de una circular informativa se tratase.

El “momento” de la presentación debe de ser inolvidable para todos y cada uno de los presentes, por eso hay todo un protocolo con un por qué para cada una de nuestras acciones.

Primero les recordamos su causa solidaria, esta mañana para l@s alumn@s de 4 años, 3º, 4º y 5º de primaria del CEIP Amadeo Vives, AYUDA EN ACCIÓN era la suya.

En segundo lugar les informamos de que la entrega de los libros va a ser uno a uno y que el primer alumno en recibirlo no va a tener el privilegio de poder ojearlo antes que el último. A esto lo llamamos RESPETO. Por eso les pedimos que cuando lo reciban lo dejen sobre su regazo para continuar con sus manos libres. Y nuevamente esto también tiene un por qué….

El motivo no es si no otro que el poder aplaudir la entrega del resto de los compañeros como hicieron con él o ella.

Porque… ¿a quién no le gusta que le aplaudan por su esfuerzo aunque su motivación no fuera esa? ¿A quién no le gusta que le reconozcan el trabajo bien hecho?

A veces, cuando las cosas llegan “fáciles” nos olvidamos demasiado rápido de quién estuvo detrás organizando, supervisando, dedicando su tiempo en beneficio de otros….Esto lo evidencio a veces con l@s niñ@s cuando, tras haberles hecho entrega a cada uno de su libro de regalo, les pregunto si todo lo han hecho solos, si no recuerdan haber recibido ningún tipo de ayuda:

“¡El cuento lo he escrito yo solito! Incluso lo he pasado yo al ordenador!”

“¡No, todo lo hemos hecho nosotros solos!”

En ese momento l@s profesor@s y una servidora intercambiamos una sola mirada que lo dice todo…

“Ya… ¿Y nadie os ha recordado que teníais que enviar el cuento, o hacer el dibujo, o entregar la autorización? ¿Nadie los ha revisado ni se ha encargado de organizar todo el material…?”

“Ah! Sí! ¡Nuestr@ pfrofe!”

“¿Y se merece también un aplauso y un libro de regalo?”

La respuesta (salvo algún grupo-tipo-graciosillo-de-estoy-en-la-edad-del-pavo-y-no-me-he-enterado) no se hace esperar: “¡¡¡Síiiiiiiiiii!!!”

Y el aula estalla en aplausos que llevan en volandas al profe en cuestión a recoger su ejemplar visiblemente emocionad@.

Y es que el reconocimiento emociona, más aún cuando llega de parte de los tuyos.

En todos los entornos familiares, de amigos, profesionales, deportivos, culturales, sociales…siempre hay “un organizador”. Es esa persona que tira del carro, que propone, que se ilusiona, que “hace cuando los demás no hacen”, que “se mueve cuando los demás siguen inmersos en su cómoda quietud”; esa persona que los demás cuando la miran piensan “si en el fondo le encanta organizarlo todo, dejémosla que disfrute…”

Pero no nos damos cuenta del verdadero valor de esa figura porque “todo nos llega fácil”, porque todo nos llega ya hecho y no hemos tenido que mover un dedo para que, como por arte de magia, surja un  evento familiar para reunirse toda la familia, o una nueva reunión de amigos, o una despedida para el compañero de trabajo que se va, o que más de mil personas corran en una carrera solidaria, o que podamos asistir a una obra de teatro benéfica, o se done dinero a una causa solidaria gracias a una tómbola…

Y como todo nos resulta tan “fácil”, no sabemos valorar ni el tiempo ni el esfuerzo que hay detrás de “ese organizador-que-lo-hace-porque-disfruta-y-no-le-supone-ningún-esfuerzo”.

Hoy me gustaría agradecer a esos organizadores anónimos que están en todas partes su labor y decirles que no se desilusionen si “los demás” no saben valorarles como se merecen porque la verdadera valoración parte de uno mismo, de esa satisfacción personal del trabajo bien hecho y, si el elogio externo llega, bienvenido y agradecido pero si no llega, que no sea motivo para “dejar de hacer cuando los demás no hacen”.

En especial me gustaría dedicarle unas palabras de agradecimiento desde este blog a Fernando. Amigo de mi padre donde los haya que ayer organizó una comida con su grupo de amigos “andarines” al que estuvimos invitados sus hijos y su mujer para recordarle ahora que ya no está con nosotros. Gracias por emocionarme con tus palabras de cariño hacia mi padre, otro “organizador” nato. Si de algo me siento especialmente orgullosa es de haber heredado de él su espíritu organizativo que tantas satisfacciones me ha reportado (y me sigue reportando) en mi vida.

Como este mensaje escrito, sin que yo lo supiera, en la pizarra por unas alumnas que me han dicho “te hemos dejado escrito una cosa…” o la enoooorme fila de chicos y chicas que se ha formado en un abrir y cerrar de ojos cuando a uno de los alumnos se le ha ocurrido ofrecerme su ejemplar de regalo para que se lo dedicara…

Me despido hasta mañana que continuaremos reconociendo esfuerzos personales públicamente a aquellos que, sencillamente, SE LO MERECEN.

Aquí os dejamos con las fotos de familia y las portadas de sus libros.

SOMOS DE COLORES: HOY HABLAMOS DE “LOS AMARILLOS”

Hoy hablaré de esas personas especiales que la vida pone en tu camino sin haberlas buscado o, quién sabe, si todos y cada uno de los pasos dados anteriormente en tu vida iban encaminados a su encuentro…

Para ello, como estamos en la semana del libro, os hablaré de uno de mis escritores favoritos: Albert Espinosa. Creo que no me falta ningún libro suyo por leer. El mundo amarillo es uno de mis preferidos y, entre otras muchas cosas interesantes, habla de las personas amarillas.

Albert los define así:

“Amarillo: Persona especial en nuestra vida que no necesita tiempo ni mantenimiento, a la que acariciamos y abrazamos. Marca nuestra vida y hay 23 a lo largo de ella. Las conversaciones con ellos hacen que mejoremos como personas y descubramos nuestras carencias. Son el nuevo eslabón de la amistad”.

Ya lo dice el cuento escrito por Federación Autismo Madrid para concienciar a los niños y niñas sobre el autismo: SOMOS DE COLORES. Y si en la visita de sensibilización en su día hablamos mucho sobre el color azul, hoy toca ahondar un poquito más en el amarillo

¿Nunca habéis sentido una conexión especial con alguien a quien acabáis de conocer? Algo así como si ya os hubierais conocido en otra vida. Albert dice que cada uno de nosotros tenemos destinados 23 amarillos a lo largo de nuestra vida pero yo creo que cada uno tiene su propio número.

Cuando Lucía, profesora de primaria del CEIP Legazpi me llamó el año pasado por teléfono, supe de inmediato que ella era una de “mis amarillos”.

Los Amarillos son gente buena por definición, con sus defectos, pero sin malicia ni falsedad. Son personas que sólo necesitan un gesto, una mirada o una sola palabra para conseguir que cambie tu día, tu perspectiva o que tu vida dé un giro. Nos hacen aprender, abrirnos al mundo y conocer mejor nuestras carencias. Las personas amarillas tienen ese don. No hace falta más. Una conversación con un amarillo deja poso y los reencuentros con ellos suceden como si no hubiera pasado el tiempo desde la última vez.

Quizás esté surgiendo en estos momentos en vuestra cabeza una pregunta: ¿Cómo encuentro yo un amarillo? Pues bien, lo primero que debemos saber es que las personas amarillas se encuentran, no se buscan. Si camináis por la calle buscando una persona amarilla probablemente nunca la encontraréis. Aparecen en cualquier sitio, el más inesperado y en el momento menos pensado. Pero cuando te encuentras con una, lo sabes al momento. Sólo hay que dejarse encontrar.

Pues bien, debido en gran parte al empeño de Lucía, persona amarilla donde las haya, hoy he vuelto por segundo año consecutivo al CEIP Legazpi en Arroyomolinos. La otra gran parte la han puesto los profes de 4º a 6º de primaria y sus alumn@s y familias al querer secundar la propuesta de Lucía un año más con la ilusión de colaborar con Federación Autismo Madrid, que no es poco.

Me llevo muchas cosas hoy a casa, el abrazo terapéutico de Lucía, las “causalidades” de Santi que está conectado con otros profes de otros colegios que también participan en CEN con C, el llanto de emoción de alumnas como Nora y Lucía al recibir su ejemplar de regalo que me ha llegado y llenado el alma, y tantos y tantos gracias envueltos en sonrisas que he salido del colegio más ancha que larga (y en mí eso ya es un decir).

Aquí os dejo las fotos de familia y las portadas.

Mañana nos vamos al CEIP Amadeo Vives donde han escrito seis clases en colaboración con Ayuda en Acción.

Y recordad: no busquéis, sólo hay que dejarse encontrar 🙂

DÍA DEL LIBRO: UN DÍA PARA NO PASAR PÁGINA

Lo que hemos vivido esta mañana en el CEIP Bellas Vistas sí tiene nombre. En realidad tiene muchos nombres…

El de Celia, la protagonista del cuento La princesa que perdió las palabras escrito por Alba, su profe de grafología y lenguaje en el Centro Dionisia Plaza. Celia ha sido la encargada de entregar a cada uno de los alumn@s escritor@s su ejemplar de regalo.

El de Mª Carmen, reina en el cuento y madre coraje de Celia en la vida real, que se ha ido flotando en una nube cuando ha visto cómo Celia, tras perder el miedo a no saber muy bien qué le esperaba hoy en un colegio que no era el suyo, no sólo no  ha permitido que su madre entregara ni un solo ejemplar de regalo si no que, a la hora del recreo, se ha quedado jugando con algunas de las alumnas escritoras mientras nosotras compartíamos un café con las profes del centro.

El de Alba, que hoy no ha podido acompañarnos por causa de fuerza mayor: ayer dio a luz a Iria, su primogénita que no ha dudado en cambiar el pan que suelen traer los recién nacidos bajo el brazo por un libro solidario.

Y el nombre de toood@s los alumn@s desde los 5 años hasta 6º de primaria y el de sus profesoras.

Hoy hemos hecho un poquito más visible el síndrome de Landau-Kleffner (SLK) acercándoles a todos los allí presentes una realidad diferente. Ni mejor ni peor, sencillamente diferente.

A pesar de haber sido una mañana agotadora tras recibir a las 14 clases del centro, “el esfuerzo una vez más ha merecido la pena”.

Resaltar algunas anécdotas como la carita de sorpresa que ha puesto Celia cuando ha visto a su gata Lola en la contraportada de algunos de los libros. Su fotografía era lo de menos…lo importante es que estaba Lola, una de las palabras que probablemente rescató de las primeras en su memoria y que no está dispuesta a olvidar.

O el comentario de una alumna de 3º de primaria cuando ha abierto el libro y ha visto que el primer cuento ¡¡no era el suyo!!

“¡Este libro no es mío, este cuento no lo he escrito yo!”

Ha costado hacerles entender que el libro contenía tooodos los cuentos de la clase y no solo el suyo pero finalmente lo han comprendido y “han pasado página”.

Y aunque en días como los de hoy apetece quedarte en la página que estás leyendo por lo mucho que la estás disfrutando, seguiremos pasándolas para seguir arrancando sonrisas y grabando en la retina imágenes inolvidables… como la del conserje del colegio sentado en un banco leyendo uno de los cuentos que muchos niños y niñas le mostraban llenos de orgullo o la de ver a tantos niñas y niñas con un libro en las manos a la hora del recreo.

Me llevo también, como es habitual,  un ejemplar de cada uno de los libros publicados dedicado por las profes…para mí, “tesoros hechos palabras” que me animan a seguir con esta labor tan bonita y solidaria.

Aquí os dejo la fotos de familia y sus portadas para que las disfrutéis:

Mañana iremos hasta Arroyomolinos donde once clases de primaria del CEIP Legazpi esperan ansiosos la llegada de sus libros.

SEGUNDAS, TERCERAS E INFINITAS OPORTUNIDADES….

“No importa si esta vez has decidido no participar en el proyecto y ahora piensas que te hubiera gustado hacerlo y tener, como tus compañeros que sí lo hicieron, tu libro entre tus manos…

La vida es tan generosa que te seguirá ofreciendo oportunidades para poder hacer cosas tan increíblemente bonitas como las de escribir un cuento para poder hacer la vida de alguien, a quien no conoces, un poquito más feliz.”

Y es que en el colegio Sagrado Corazón de los Padres Capuchinos, los alumnos no participan en el proyecto por clases completas, les dan la posibilidad de ELEGIR.

Y ELEGIR implica ser libre, libre para tomar tus propias decisiones y asumir más tarde sus consecuencias.

Para los alumn@s de 1º Primaria y de la ESO que SÍ eligieron participar, las consecuencias han llegado esta mañana dentro de cajas transportadas por fuertes brazos de adolescentes. Cada uno de ellos ha recibido su ejemplar de regalo con doble satisfacción: la de saberse escritor, aumentando así su autoestima personal, y la de saberse solidario al haber podido ayudar a otros chicos a cumplir algunos de sus sueños.

Sueños como los de Santhal que durante algunos años estuvo bajo el ala de la Asociación Franciscana de Apoyo Social (AFAS) beneficiándose de su cariño, amor y bienestar. Pero también, como muy bien les contaba a los chicos y chicas, viendo cómo su sueño de montar a caballo se hacía realidad gracias a aportaciones solidarias como las que estos chicos y chicas han realizado al escribir sus cuentos.

Santhal, una chica de gran altura, ha sido la que me ha ayudado a repartir los libros de regalo a cada uno de los alumn@s que habían escrito cuentos. Como ya es tradición, en lugar de nombrarles por sus nombres y apellidos, he ido leyendo los títulos de los cuentos que escribieron en su día y, pese a los clásicos comentarios de “Jo, yo no me acuerdo del mío”, la memoria es tan increíble que algo que se hizo en su día con el corazón, lo mantiene en el subconsciente sin apenas esfuerzo.

La anécdota del día la ha protagonizado un alumno de primero de primaria cuando, tras terminar de hablar Santhal, les hemos preguntado si tenían alguna duda. Uno de los niños ha levantado la mano y ha preguntado:

¿Y ella no tiene brazos…?

Se refería a Susana de Afas que esta mañana le ha cedido los honores a Santhal. Con este buen tiempo, que por fin parece que llega para quedarse, Susana venía con un atuendo que le ocultaba los brazos como aparece en la foto,

Pero afortunadamente Susana ha mostrado sus brazos y todos hemos podido respirar tranquiiiilamente…

Aquí os dejamos las fotos de familia pues con profesoras veteranas como Macu, Raquel, Esther o Marta y arropada simpre por Joaquín, ir a este colegio es casi, casi como no moverte de casa. Gracias por todo el cariño y apoyo que me brindáis año tras año.

La semana próxima nos espera un estupendo maratón coincidiendo con el Día del Libro, pero llevamos entrenando a fondo durante todo el año así que esperamos estar en forma.

Esta tarde estaremos de 17:00-21:00 en la caseta nº 18 de la Feria del libro de Pozuelo de Alarcón poniendo a disposición de los alumnos escritores nuestro LIBRO DE FIRMA DE AUTORES y libros de ediciones anteriores con un 10% de descuento.

¡OS ESPERAMOS!