TODO ES CAUSAlidad…incluso el cuento que os voy a contar

En un día como hoy, en el que nadie parece saber a ciencia cierta qué va a suceder en nuestro país…la palabra “causalidad” me viene a la cabeza y al corazón, pues toda mi infancia la viví en mi querida ciudad de Reus (Tarragona). Una ciudad que me vio crecer feliz junto a mis padres y mis hermanos.

No es la primera vez que escribo en este blog sobre las “causalidades” pues creo que todo hecho tiene una causa por la que suceder y que, además, como dijo Buda:

“Si sucede, conviene.”

Hace unos cuantos años mi cuñada-y-amiga Aurora me regaló un juego…el juego de los cuentos de Jorge Bucay.

Nunca encontré el momento de poder escucharlos.

Hasta hace unos meses en los que la vida me había arrastrado, como a las ranitas del cuento de Jorge, a un recipiente de nata…

LAS RANITAS EN LA NATA

Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata.

Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; solo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.

Una de ellas dijo en voz alta: “No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”.

Dicho esto dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizá más tozuda, se dijo: “¡No hay manera! Nada se puede hacer por avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora”.

Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.

Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla.

Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.

Jorge Bucay

La moraleja nos enseña que no hay que rendirse ante la adversidad; porque aunque a veces todo parezca indicar el peor desenlace, siendo perseverante y luchando puedes salir airoso de una situación que, a priori, parece muy complicada.

Lo curioso es que los tipos de nata, aunque distintos entre sí, son comunes a todos nosotros por el simple hecho de EXISTIR:

    • La muerte de un ser querido…

    • La conducta o las palabras de un ser querido que te causan dolor…

    • Tu propia conducta o tus palabras hacia un ser querido que le causan dolor…

    • Luchar contra una enfermedad, ya sea propia o de alguien a quien quieres…

    • No encontrar tu sitio en el mundo…

    • Sacar un proyecto adelante…

  • O sencillamente…enfrentarte a la hoja en blanco para escribir un cuento

Seguro que recordáis alguna situación en vuestra vida en la que pensabais que todo estaba perdido, que esa “pesadilla” iba a ser interminable y que, por más que os esforzarais, no ibais a ser capaces de despertaros y poder volver a sonreír algún día…  pero al final, no fue así…las grandes tragedias vividas en tu mente nunca llegaron a hacerse realidad…TODO FUE BIEN y mereció la pena el esfuerzo porque NADA, NUNCA, ES TAN GRAVE COMO PARECE.

Este mensaje es el que trataré de hacerles llegar a cerca de 1.750 niñ@s y 70 docentes que este curso escolar han decidido subirse al carro de la magia y la ilusión de CEN con C.

Porque escribir un cuento no es fácil, seguro que en algún momento a alguno de estos niñ@s se les pasa por la cabeza rendirse…

Y coordinar y corregir los cuentos también requiere “patalear y chapotear” insistentemente en la nata y, en algún momento, algún profesor igual piensa en abandonar…

Lo sé porque yo misma paso todos los años por ese momento de agobio y de presión en el que me digo “quién me mandaría a mí meterme en esto…”

Pero la recompensa llegará envuelta en 1.750 sonrisas de orgullo y satisfacción y 70 pares de ojos brillantes de emoción…sabiendo que entre todos, hemos podido hacer de este mundo un lugar un poquito mejor.

¿Cómo? Colaborando con 11 Fundaciones/Ongs.

¡POR FIN HEMOS CERRADO FILAS Y YA ESTAMOS TODOS!

CEIP Ángel León (Colmenar Viejo)Fundación Pablo Ugarte

CEIP Virgen de la Peña Sacra (Manzanares el Real) – Fundación Pablo Ugarte

CEIP Legazpi (Arroyomolinos)Federación de Autismo de Madrid

CEIP Sarasate (Móstoles) – Federación Autismo Madrid

CEIP Infanta Elena (Pozuelo de Alarcón)Fundación Menudos Corazones

CEIP San José Obrero (Pozuelo de Alarcón) – Fundación Menudos Corazones

CEIP Los Ángeles (Pozuelo de Alarcón)Asociación Bir Lehlu

CEIP Ágora (Brunete) – Asociación Bir Lehlu

CEIP Pinar Prados de Torrejón (Pozuelo de Alarcón)Deporte y Educación para un mejor futuro

CEIP Amadeo Vives (Aluche)Ayuda en Acción

CEIP Gonzalo Fernández de Córdoba (Aluche)Asociación de Familias síndrome de Perthes

CEIP Antonio Hernández (Móstoles)Asociacion de Fibromialgia y Sindrome de Fatiga Cronica

CEIP Bellas Vistas (Alcorcón)Asociación Síndrome Landau Kleffner

CEIP Los Arenales (Cantalejo- Segovia) – Asociación de Alzheimer de Cantalejo

Colegio Sagrado Corazón Padres Capuchinos (Madrid) – Asociación Franciscana de Apoyo Social