EL EFECTO MARIPOSA EN FORMATO BIZCOCHO COMPARTIDO

A lo largo de los 15 años que llevo realizando visitas de sensibilización a centros escolares he compartido muchas cosas con infinidad de personas pero esta mañana ha sido la primera vez que una futura escritora solidaria, Anabella, ha compartido conmigo su desayuno: un trozo de bizcocho casero que, más que el estómago, me ha llenado el corazón. Me lo ha ofrecido nada más llegar, antes de la charla y le he dicho, agradeciendo su gesto, que me lo diera al final de mi visita.

A falta de pantalla digital por problemas técnicos de última hora, hemos echado mano de los “ojos de la imaginación” y les he contado a las clases de 4º y 6º de primaria del Colegio Enriqueta Aymer qué es CEN con C. Más tarde con la ayuda de Sonia, directora de primaria, les hemos recordado que con pequeños gestos como escribir un cuento pueden seguir sumando a la causa solidaria de la Fundación Aymer cuya misión es dar respuesta a personas y comunidades empobrecidas en los lugares en los que la Congregación Sagrados Corazones está presente y trabaja.

Y también con pequeños gestos como el de Anabella os puedo asegurar que hoy el mundo es un poquito mejor. Le ha faltado tiempo para volver a ofrecerme su trozo de bizcocho mientras me decía sonriente que “un día iba a escribir un libro ella sola”. Y…¿por qué no? 

Hoy Anabella  ha materializado en forma de bizcocho el efecto mariposa, ése que describe el concepto de la teoría del caos explicando cómo un cambio minúsculo en las condiciones iniciales de un sistema puede generar consecuencias desproporcionadas e impredecibles a largo plazo con la metáfora de cómo el aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo.

Gracias Anabella

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UN PEQUEÑO DESEO PARA UN GRAN CAMINO

15 años después, que se dice pronto, “CAUSAlmente” me he vuelto a encontrar con Cristina Cuadrado, directora de la Fundación Pequeño Deseo (FPD).

Cristina conoció a Marcos (mi primogénito) y a María (su tutora) cuando Marcos estudiaba 4º de primaria. Junto con el resto de sus compañer@s escribieron (sin sospechar todo lo que iba a llegar después) el primer libro solidario: DESEOS CUMPLIDOS.

El título englobaba: el deseo de la clase de Marcos de, gracias a su esfuerzo y trabajo, convertirse en grandes escritores; el de todos los niños de poder leer esas historias escritas en su mismo lenguaje que los mayores no siempre entienden; y por último, el deseo de Lucía de, junto a la labor que realiza la Fundación Pequeño Deseo, conocer Venecia en un momento de su enfermedad en que necesitaba un chute de energía extra.

En estos 15 años Marcos se ha licenciado en Cafyd y hoy vive ya con su chica trabajando en su pasión: ayudar a los demás mediante el deporte. También 15 años después Cristina y una servidora nos sentimos afortunadas por poder seguir trabajando en la nuestra: ayudar a los demás cumpliendo deseos, Cristina materializados en mil y una formas diferentes y yo en libros solidarios.

Este bonito reencuentro ha sido posible gracias al alumnado de sexto de primaria del CEIP Antonio Hernández que, tras una ardua labor de investigación y votación democrática, han elegido a la FPD como causa solidaria para la publicación de sus cuentos.

La visita ha sido especialmente emotiva por la energía que se ha generado en el aula contándoles a los chicos y chicas cómo nos conocimos sin sospechar ninguna de las dos lo que en ese momento se estaba gestando la semilla de CEN con C.

“¡La que se puede liar con unos simples deberes de lengua!”– les contaba a los chicos y chicas para que fueran conscientes de que todo proyecto, por grande que sea, siempre tiene un comienzo “pequeño”…por eso nos enganchó hace 15 años la Fundación Pequeño Deseo, porque en ese momento “todo era pequeño”: los escritores, el proyecto y la causa solidaria.

Hoy somos 15 años más grandes y 552 libros más publicados en 76 colegios colaborando con cerca de un centenar de ONG´s. Hoy las cifras suenan más grandes pero nuestro proyecto lo seguimos sintiendo pequeño porque lo inspira nuestro niño interior, ése que todos llevamos dentro y que nos permite seguir soñando y creyendo que siempre merece la pena intentarlo porque “el-no” está asegurado peeero… ¿y si….?”

Y fue precisamente uno de esos “¿y si…?” los que hace un par de años, en este mismo colegio, les llevó a plantearse que, además de escribir cuentos los iban a leer y grabar creando así el primer audiolibro de CEN con C. Por supuesto este año repiten experiencia y María (otra María-profe como nuestra pionera) nos contaba que ya estaban en proceso de grabación porque ¡ya tenían todos los cuentos escritos!

Seguro que la espera se les hará larga hasta que, a finales de abril, vean sus cuentos publicados pero es igualmente seguro que esa espera les habrá merecido la pena porque ellos no lo han intentado, ellos

¡YA LO HAN HECHO POSIBLE!

CAMINANTE NO HAY CAMINO…

Se hace camino al andar…

Como la Fundación APASCOVI que de “todo por hacer” lleva ya “casi medio siglo HACIENDO” 

También con ese mismo deseo, CEN con C está ya de vuelta con las mismas ganas y la misma ilusión de siempre para seguir haciendo de puente entre personas con ganas de crear y cualquier causa solidaria que haga de este mundo un lugar un poquito mejor.

Pues bien, camino de sus bodas de oro la Fundación APASCOVI lleva casi medio siglo mejorando la calidad de vida de las personas con capacidades diferentes y la de sus familias.

Les acompaña en sus esfuerzos, en sus logros y en sus fracasos; les anima a que tomen riesgos preparándoles por si en sus intentos caen porque lo que realmente cuenta es volver a levantarse; les instan a que elijan y hagan realidad sus ilusiones y, en definitiva, les ayudan a ser felices cumpliendo sus sueños.

Para contarles todo esto Alberto, David, Marta y María Jesús que trabajan en los talleres de lavandería, cafetería, artesanía y manipulados de la Fundación, fueron ayer viernes a visitar a las cinco clases de 1º de la ESO del IES Jaime Ferrán que han decidido colaborar con APASCOVI escribiendo sus cuentos y relatos.

Lo cierto es que a pesar del gran número de alumnos, de ser viernes y de que venían del recreo; todos hicieron alarde de una escucha activa estupenda, sobre todo cuando David enumeró las viandas y bebidas que sirven en la cafetería de la Fundación donde trabaja y donde,  estoy segura, celebrarán en muy poco tiempo sus bodas de oro brindando, entre otras cosas, con cerveza sin alcohol.