Pues sí, esta mañana 13 alumnos del CEIP Los Ángeles autores de La isla de los Cuentos han bailado al ritmo de la Fundación Agua de Coco, pero eso ha sido al final de nuestro viaje a través de Madagascar.

Alfonso y Laura, voluntarios de la Fundación, les han contado a los niños cómo es la flora y la fauna de Madagascar, cómo son los coles allí y cómo viven allí los niños.
Narraban cómo al construir su primera escuela agruparon a 150 niños y niñas desde los 7 años hasta los 14 para un solo profesor. Y los juntaron a todos “en la misma clase” porque a pesar de sus diferentes edades “todos sabían lo mismo o desconocían las mismas cosas”.
Nos contaban cómo hasta que no pusieron los comedores escolares, eran las propias familias las que no perimitían que sus hijos fueran a la escuela pues “tenían que trabajar”. ¿Cómo? LLenando un cubo de sal de unos 50 kilos al día durante 8, 10 e incluso 12 horas a cambio de 50 céntimos.
Con los comedores escolares, la familia no tenía que alimentar a ese niño que “no trabajaba” y consiguieron que algunos pudieran acceder a una educación, precaria, pero educación al fin y al cabo.

Un maestro en Madagascar cobra al mes 30 euros…
“Alá, pero si mis padres me dan 5 euros todas las semanas y si saco buenas notas hasta más!” -apuntaba uno de los pequeños.
Y sí, nuestros niños tienen más…pero cuando Alfonso contaba cómo en una clase de hasta 60 niños no se oía ni una mosca, cuando mostraba las aulas de allí repletas de niños mirando al frente, con ojos hambrientos de conocimiento y capaces de ponerse de pie y decir todos a la vez “Buenos días señor o señora” cuando un adulto o el propio profesor entraba en su aula sin perder la compostura hasta que el propio adulto les daba permiso para sentarse…ha sido cuando un pensamiento ha cruzado fugazmente por mi mente:
“Sí, nuestro hijos tienen más….pero más ¿de qué?”
En una sociedad moderna donde presumimos de educación, el respeto hacia los mayores se está perdiendo cada día más. Allí, a un adulto se le respeta por el simple hecho de haber vivido durante más tiempo dando por hecho que eso le aporta mayor sabiduría.
Y sí, nuestros niños tienen más…pero ver los rostros de esos niños sonriendo con los ojos, con la boca, con la nariz y con las orejas porque el Ayuntamiento de Alcobendas les había regalado un tobogán y un par de columpios te hace pensar y reflexionar una vez más si realmente nuestros niños tienen más.

Y allí está Agua de Coco, tratando de conservar lo que ya tienen, que es mucho, y procurando ofrecerles la llave de la Educación para que puedan gozar de un futuro mejor, lejos de las salinas.
Hemos hablado también de los mitos y leyendas, de cómo vivían nuestros abuelos y cada niño ha aportado alguna anécdota familiar.
Ya para finalizar Laura nos ha puesto en danza y hemos simulado “remar”, “volar” y voltear extendiendo nuestros brazos y flexionando nuestras rodillas al ritmo de las niñas de Madagascar que cantan como Los Ángeles.
http://www.malagasygospel.org/
http://www.youtube.com/watch?v=gQO8fA9BOMk&feature=related

Esta ha sido nuestra última visita de este Programa CEN 2011-12.
PERO todavía nos queda por delante:
– LA FERIA DE ASOCIACIONES (fecha pendiente de confirmar)
– EL BROCHE DE ORO EN EL TEATRO MIRA EL 1 DE JUNIO A LAS 11:00HORAS.
– EL DÍA DEL NIÑO EL 2 DE JUNIO EN LA PLAZA DEL PRADE VALLET EN POZUELO
OS SEGUIREMOS INFORMANDO





A la pregunta de “¿cómo son los coles allí?”, la respuesta de Arturo no se ha hecho esperar: “Lamentables” Y se ha creado un silencio que poco a poco lo ha ido llenando con palabras que emanaban desde lo más profundo de su corazón. Porque Arturo ha estado allí, sabe lo que es tener un par de “servicios” sin agua para más de 200 niños escolarizados en chabolas que muy dificilmente aguantan las inclemencias del tiempo. Por eso les ha agradecido de todo corazón a los 92 alumnos allí presentes, su colaboración escribiendo cuentos que leerán otros niños con menos, mucha menos suerte que ellos.
Así, con el corazón un poquito encogido hemos tratado de disipar esa tristeza que se había quedado pegada en nuestros rostros regalándoles un ejemplar a cada uno de los 92 alumnos allí presentes.
Hoy también hemos presentado los libros solidarios en dos colegios:
Y en el
La mañana ha sido intensa pues hemos pasado por las 16 clases de los alumnos de 3º,4º,5º y 6º de Primaria del colegio Liceo Sorolla (A,B,C y D) mostrando ¡POR FIN! el resultado de su esfuerzo. Las reacciones no se han hecho esperar y cada clase ha reaccionado según su estilo y personalidad por lo que hemos vivido momentos únicos en cada una de esas 16 aulas.
Una vez más hemos hecho uso de los raíles para acoger a 

El camino hacia las dependencias de la Secretaría de la Fundación Reina Sofía es precioso. Sin quitarle el ojo al coche al que había que seguir para no perdernos, hemos podido contemplar a unos cuantos ciervos ajenos totalmente a nuestra visita.